El llamado de un cliente

𝐄𝐥 𝐥𝐥𝐚𝐦𝐚𝐝𝐨 𝐝𝐞 𝐮𝐧 𝐜𝐥𝐢𝐞𝐧𝐭𝐞 𝐚 𝐥𝐚𝐬 𝐝𝐨𝐬 𝐝𝐞 𝐥𝐚 𝐦𝐚𝐝𝐫𝐮𝐠𝐚𝐝𝐚, 𝐧𝐮𝐧𝐜𝐚 𝐭𝐫𝐚𝐞 𝐜𝐨𝐧𝐬𝐮𝐥𝐭𝐚𝐬 𝐛𝐚𝐧𝐚𝐥𝐞𝐬

Había sido una semana muy monótona de trabajo jurídico de rutina, contestaciones de demanda, consultas contractuales, cláusulas, auditorías de seguros, etc.

Finalizado el día y ya descansando, recibimos el llamado de un cliente del estudio. Un cliente de muchos años que, solo llama cuando es urgente o una complicación pasa la esfera de control de sus profesionales de planta. Seguro era grave.

La urgencia, y bajo amplias sospechas de alcoholemia de un dependiente, el daño reputacional y la segura pérdida de un gran contrato.

Inmediatamente salimos al lugar del hecho junto con el equipo de contención de catástrofes y temas jurídicos de gravedad. No existe comodidad de escritorio ante situaciones jurídicas extremas.
La habilidad de lograr éxito en la gestión jurídica de urgencia, tiene que ver más con la experiencia y la voluntad de asistencia de los clientes, que con el conocimiento académico de nota.

Gracias a Dios pudimos una vez más dar respuesta a nuestro cliente. Finalizamos nuestra labor a las 10 de la mañana del día siguiente cuando terminó la audiencia con el Juez de la jurisdicción. No hubo que lamentar víctimas fatales, y esgrimimos una defensa acorde a las circunstancias, buscando siempre una respuesta favorable dentro de la ética profesional que todo buen abogado debe tener.

Seguimos trabajando día a día para que nuestros clientes descansen en nosotros cuando hay verdaderos problemas que atender en sus empresas.

Por Nicolás Granchelli [/ vc_column_text] [/ vc_column] [/ vc_row]